Thursday, August 08, 2013

Leaving the "Mangú" behind to go abroad



Many people wonder why others leave their hometowns if they have a “confi” bed, a “decent” income, live in “dream countries” with amazing beaches, or whatever that might sound reasonable. 

Perhaps because of the need to learn new things, to gain independence, to discover cultures, to start thinking “out-of-the-box” (being the box: your hometown and the people that live there), to break the “path/trend” of doing what culture imposes (being the trend: having kids at age +21 and/or marring, forming a family you don’t truly want at that time).

The truth is that, well, there is no good answer to that question as we all leave for our own personal reasons and pursuing different purposes.

Us, We (or what I like to call it), the “world travelers” are not a weird human kind.  We are more common than we might think.  We are not more special than others, we just choose a different way of living. 

Do we risk more?  Are we really more open minded than the rest?  Who knows!  We shouldn't be the ones judging that.  But, as I say this, I must also say that I do believe we are a bit more “market sexy”.

When you go to countries where you know someone and you speak the same language, the transition happens to be softer.

 During the first month, you start by missing “your people” but somehow with time this feeling smooths and you handle it because it is a new experience, you start discovering places, your mind is always busy and up to something.  It is a natural process. 

If you start dating, then your priorities change and you can either settle down or take your partner into your travelling path.  For people that work for NGOs, apparently, the second one is commonly seen. 

When you go to countries where you know no one and you don’t speak the same language, the transition time is slower, tougher but gives more satisfaction.

You are in a constant learning / discovering process.  Your eyes are open to everything that is around.  Local people’s expressions, where to go, what to do, you are always reading magazines or going online to find out what is going to be the next step/activity you will do. 

You find yourself doing things you have never thought of, as you need to make new friends (obviously!  Life must always be lived in society). 

You find yourself dancing to new beats, eating “jelly” seafood, going to foreigner groups (to have a drink, to practice the little you have learned of the local language or only to have an oasis and hopefully you will find someone that speak yours). 

You go to diving classes, although you have always feared the ocean, the dependency on a bottle of oxygen.  But is new! Exciting! Risky! Sexy!

In both cases, you are always struggling with cultural matters, and I think this is the best (most interesting) part.

Your mind is trained / set to have certain believes on what is “reasonable” and what it is not.

You set your limits based on what you are “used to see”, “what your family taught you”, the experiences you have had that leads you to think something is either good or bad. 

And most important, the fact that others (we, as well) are moved by “stereotypes” (So, if you come from X country, they will expect you to be from X way).

So, question is.. how to fight that?  How to fight against what you known from “always”?  How to fight against those things others “already” know from you? Do we really want to fight it or do we want to change it or do we only want to live with that? Or do we just want to… Adjust… ? Share a little from you and learn from others… Isn't that what part of the globalization was about in a way?

Ps.  I still love my good Mangú dish!

Monday, March 11, 2013

Lisboa, love story



Es muy gracioso que siempre que digo que soy de Santo Domingo acá en Lisboa (o antes en Madrid), es como si tuviera que adoraaaar la playa.  Yo quizás soy una muestra atípica, y es que estoy igual de feliz si voy o no.
Esas grandiosas postales con arena blanca, con agua cristalina y cálida.  No, no es una película o un lugar escondido, es República Dominicana.

En fin.. dicen que uno de los encantos de mi nueva ciudad, Lisboa, es el "tiempo de playa".  No sé si cumplirá mis expectativas por venir de dónde vengo, pero le que sí es cierto, es que con playa o sin ella... Lisboa me gusta.

Me gusta la calidez de su gente, su poca necesidad de "mostrarse" y su obvia inteligencia.
Me gusta que a pesar de que me diijeron muchas veces que era una ciudad triste, es lo que menos he percibido.
Me gusta el saber que aunque no voy a bañarme a la playa, el mar está cerca y puedo ir a sentarme tranquila para escuchar de fondo el sonido de las olas.
Me gusta pensar en lo mucho que puede llegar a parecerse a mi isla.
Me gusta imaginar que era el cambio que necesitaba desde hace un par de años.
Me gusta crear una historia de amor que vivir en esas calles bohemias, sólo por el pretexto de soñar en algo.
Me gusta como todo eso me hace sentir que vivo en una montaña rusa... Esas que tanto disfruto, por "el sabor" a adrenalina, por la brevedad pero intensidad del momento..



Tuesday, February 12, 2013

Lisboa. Hola, soy Ana, la dominicana en búsqueda de amig@s (3)

Hacer amigos es para mi una tarea dura.  Es un trabajo a parte, que supone dedicación, empeño, esfuerzo.


Mis últimos meses en Madrid fueron raros, solitarios de alguna forma.

1.  Porque mis compañeras de piso terminaron yéndose a sus respectivos países alrededor en Julio.
2.  Yo estaba de aquí pa' allá (Lisboa-Madrid)
3.  Sentía que todo el mundo estaba hundido en su rutina, y me dió pereza estorbar.

Teniendo ese precedente, mi condición mental no era muy favorable para iniciar la aventura de encontrar amigos en Lisboa.

A pesar de eso, lo intenté... lo sigo intentando.  Algunas veces resulta, otras veces no tanto.

Recuerdo uno de mis primeros fines de semana en Lisboa.  Escribí a dos de los chicos que trabajan en mi oficina, y con los que yo sentía que podía tener más afinidad, para hacer algo durante el tiempo que me quedaba ahí.  Para mi suerte, y después de toooodo el esfuerzo que me costó escribir ambos mensajes a fin de no ser malinterpretada, ninguno se quedaba en la ciudad.
Terminé haciendo turismo solitario, subiéndome en el "Hop On - Hop Off" bus y escribiéndo a un amigo que conocí en Madrid, que finalmente respondió y me llevó a descubrir Foz de Arelho (una playa que converge con un rio).

Las cosas han ido mejorando, tanto en la oficina como fuera de ella.  En parte gracias a la búsqueda de métodos alternativos para "hacer amig@s", como a la amabilidad innata de muchos portugueses.

Ahora intento ponerme en el lugar de todos los extranjeros que fueron a hacer pasantías en Madrid, que no sabían NADA de español y a los que a penas le hacíamos caso a la hora de desayuno, comida o salidas varias.  Si señores, porque si socializar en tu propio idioma es difícil, en otro que no dominas supone el doble de esfuerzo.
El doble de esfuerzo para seguir la conversación, para opinar dentro de la conversación, para intentar sentirte incluído, para "pertenecer" al grupo.








Lisboa de aquí pa' allá (2)

Las mudanzas, por norma general, son pesadas, tediosas, aburridas. Pero el mudarse de un país a otro, el ser extranjero y venir de un pais "sub-desarrollado", es un trinomio imperfecto...
El papeleo...el horrible papeleo de buscar visa.

Habíamos hablado de que fuera a Portugal desde Julio-Agosto 2012 y no se concretizó hasta Enero 2013. Medio año.  En ese tiempo, fui a Lisboa y volví a Madrid unas 4 veces.

Aprendí que si bien el método de las Multinacionales es las reuniones en vivo, por conference calls, por video, también en Lisboa, a pesar de que la ciudad es pequeña, la necesidad de reunirse no disminuye. No es directamente proporcional a la longitud de su espacio.
Y aunque no soy una persona de reuniones, debo decir que algunas pocas me sirvieron para "comenzar" a entender la cultura de "mi" nuevo país y su forma de trabajo.

En el proceso de estar de aquí para allá, con la maleta de un lado a otro, con trabajo de Madrid y Lisboa, sin saber muy bien quien iba a terminar siendo el jefe, intentando aprender un nuevo idioma, con los nervios de la irresistible propuesta para el puesto, no pude ir a casa para Navidades.
Y esto fue algo que, independientemente de la tristeza que ya sentia por dejar de nuevo a los amigos que tenía en Madrid y la seguridad de lo conocido, me hizo sentir muy mal, todavía hoy, me hace sentir mal.
Pero dicen, que no se puede tener todo.. Aunque yo no comparto 100% esa teoría.

Mientras tanto, vida de gitana. Mis cosas de Madrid en un trastero (20 cajas y una bicicleta / 5 años), vida de hotel (1 maleta y media), búsqueda intensiva de casa y creatividad/voluntad para hacer amigos.  Todo esto, mientras que a la vez, tenía/tengo que intentar dar la "talla" en el trabajo.

Foto de retrato, últimos meses.





Lisboa al sonido de un merengue (1)

Aquella mañana, después de tener que regresar a casa a buscar el pasaporte porque no me dejaban viajar sólo con mi documento de "extranjera" (NIE: ni es una cosa, ni es otra. Aka, documento nacional de identidad para extranjeros), llegué tarde.

Mi primer contacto con la que es ahora mi nueva oficina, con los portugueses, con el portugués...


La travesía comenzó algo turbia por el incidente con Air Europa, pero la sensación de coger un taxi y escuchar en la radio a Juan Luis Guerra, nada mas llegar a Lisboa, me tranquilizó. 

Llegué a la oficina para una sesión que le llaman "Account Planning".  Como su nombre lo indica, va de hacer creativos a los comerciales para que piensen/compartan con el Management, el cómo van a llegar al objetivo que tienen definido para el año fiscal de la empresa.  Las últimas veces me tocó a mi diseñar la estructura que deben seguir para esto. El formato es largo y por costumbre, los comerciales suelen "adorarlo"...

Me senté lo mas delante que pude para no perderme de más cosas de las que ya me había perdido por mi retraso no planeado. Distinguí a mi jefe, dos o tres personas mas que había visto alguna vez en Madrid y  al "señor" que me entrevistó para el nuevo puesto durante una rápida charla en el aeropuerto hacía unas semanas atrás.

La sesión fue para mi corta, pero buena.  Fui presentada a mucha gente, de la que al dia siguiente no recordaba ni la mitad. Ya saben.. Eso de la memoria selectiva..es para mi una habilidad.

Ese dia fui invitada a cenar con algunos de los compañeros. En teoría, no era oficial que me mudaba alli, y por muchos motivos no debía dar muuuucho detalle. Intenté mantenerme al ímite, sin más.

Todos fueron agradables, conversadores y ese inicio me llevo a la nueva ciudad en donde hoy resido: Lisboa, Portugal.